Red social corporativa: Diez actitudes tóxicas que la harán fracasar

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Actitudes tóxicas en red social corporativaLas listas están de moda en el mundo bloguero, pero te aseguro que esta es necesaria y muy útil. Hace unos meses, Javier Menéndez Pallo, de la consultora Encamina, me sorprendió gratamente en la conferencia C.E.U.S con esta enumeración de comportamientos y actitudes tóxicas que pueden hacer naufragar tu red social corporativa. Aunque ya hemos tratado este tema en este blog, creo que merece la pena reflexionar y desarrollar todas y cada una de ellas para sacarles todo el jugo y sortearlas cuando sea necesario.

1- Reprimir el mal uso de las redes sociales corporativas

En algo tan absolutamente nuevo como las redes sociales internas lo más habitual será que los empleados las utilicen mal. Si a esto añadimos que en el entorno corporativo la experiencia con comunidades y redes sociales es más bien escasa, el cocktail perfecto para un uso imperfecto y desastroso en los comienzos, pese a todos tus esfuerzos y buenas intenciones, estará servido. Sin embargo, tienes que tratar de abordar este tipo de situaciones desde la explicación, no desde la regañina y la bronca, para no cohibir a usuarios que simplemente están dando sus primeros pasos.

2- Saturar con tu verborrea

Recuerda que las redes sociales son ante todo herramientas de escucha, como te explicamos en nuestro ‘Manifiesto para la nueva comunicación interna’. Deja espacio para que los usuarios compartan y debatan y no acapares toda la conversación.

3- Dar por sentado que te escuchan

Escribir un mensaje en una red social corporativa y esperar que todo el mundo lo haya leído es igual de realista que enviar una newsletter a diez mil personas y creer que todas y cada una de ellas la han estudiado a fondo. No eres el centro del Universo y el resto de usuarios tienen bastantes cosas que hacer. Si quieres que todo el mundo esté pendiente de lo que vas a decir, tendrás que trabajar para convertirte en un miembro influyente y respetado en la comunidad.

4- Olvidarte de la red social corporativa

Uno de los problemas más habituales. Montas el canal, lo dejas ahí para ver qué pasa y te pones a otras cosas. Si te desentiendes de él, no lo alimentas, ni lo impulsas y cuidas al principio, cuando vuelvas te vas a encontrar a algo muy parecido al desierto de Atacama.

5- Quejarte si te responden

Es lo opuesto al punto tres, pero más común de lo que parece. Hay personas que publican un mensaje en la red social corporativa y quieren mantener la reconfortante sensación que tenían en el mundo 1.0: Nadie les pregunta, nadie les corrige y nadie les dice que no está de acuerdo. Si te molesta que sucedan estas cosas, está claro que este no es tu canal.

6- Ser quien no eres fuera

Ya hemos hablado del postureo en redes sociales empresariales en este blog. Yo defiendo que existe, pero me parece también muy interesante la aportación de Menéndez Pallo. En su opinión, puedes construir y mantener una imagen falsa en el mundo 2.0, pero en el entorno corporativo todos te conocen. Llegarás más lejos si eres auténtico.

7- Ser intrascendente

Publicar cualquier cosa sólo porque te vean te puede hacer más daño que no decir nada en absoluto. En una comunidad empresarial, aporta, contribuye, profundiza y sé constructivo.

8- Olvidarte de que estás en el ámbito corporativo

En las redes que yo manejo he visto que algunos usuarios escribían, seguramente por error, mensajes que deberían haberse quedado en el ámbito privado: fotos del fin de semana, detalles muy personales sobre las vacaciones, conmemoraciones de aniversarios de boda… Compartir hobbies o experiencias particulares está bien, pero esto no es tu Facebook. Se trata de una herramienta de trabajo de la empresa. ¿Escribirías un correo a toda la plantilla para decirles lo que amas a tus hijos, tu marido o tu mujer? Pues es lo mismo.

9- Asumir que lo que publicas es determinante

Esta actitud se resume en lo siguiente: “Ahhhhh. Lo que puse en la red interna va a misa, si no lo has leído es tu problema”. Error. La participación en este tipo de canales internos, que conviven con otras herramientas, suele ser voluntaria. Su carácter, a día de hoy, es meramente informativo. Los integrantes de una comunidad no están todo el tiempo pendientes de lo que sucede en ella, salvo que de forma oficial se traslade un proceso o procedimiento a este entorno. Si es esencial que llegue una comunicación importante y necesitas comprobarlo, llama o manda un correo con acuse de recibo.

10- Dejarte la piel la primera semana

Yo ya lo he dicho muchas veces en este blog, pero lo repito una vez más. Implantar con éxito una red social empresarial es una carrera de fondo. Es mejor hacer pequeños esfuerzos y poner el foco en pocas cosas, pero de manera continuada, que hacer un lanzamiento a bombo y platillo y desinflarte a los quince días. Con esto, sólo darás argumentos a las muchas personas que se resisten al cambio y que actuarán como detractores tanto de la herramienta que elijas como de la nueva cultura que representa.

 

10 actitudes tóxicas que harán fracasar tu red social corporativa

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